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Oda a algún recuerdo que alguna vez tuve.

Podría darte mis mejores años Podría darte mis mejores pensamientos Podría brindarte mis mejores frases y también darte mis mejores momentos, Porque empecé a vivir cuando me enseñaste a hacerlo y también empecé a sentir cuando estábamos en silencio. El final de mis días estará marcado por una inconstante melancolía. Que yacía yo en aquel lugar que visitábamos donde quedé pasmado y tu silencio sepulcral revocando mis entrañas. No te culpo tampoco te condeno fuiste lo mejor en el momento no me arrepiento. Si los días fueran solo minutos diré que pasé contigo algunos segundos. Suficientes extensos, extraños, amargos, dulces y copados por todos esos sentimientos que murieron el día que decidí que ya no te quería.

Yo y mis 24

Hay momentos en la vida en los que no te detienes a pensar mucho sobre como va tu vida actual, sino que en vez de hacerlo sigues viviendo y corriendo cual auto a 100 km/h en una autopista interprovincial con ningún cruce. Así podría decir que mi vida empezó su recorrido desde que tenía 18 años alguna vez y empecé la vida alocada y descubriendo nuevas cosas que antes no conocía porque me la paraba encerrado en casa viendo televisión. No fue hasta que empecé a descubrir que el mundo era mas que mi casa al colegio y viceversa. Hace algún tiempo existía mi otro yo que recién salía al mundo y se dio cuenta que el mundo no es como lo había visto en la televisión o leído en algún libro de algún motivador profesional o libro de autoayuda. Había una vez un chico que solo quería encontrar el amor, ese era yo, clásico niño ingenuo y tímido influenciado por las historias con final feliz de la televisión y así también como de los libros. Estaba muy decidido a hacer prevalecer mi voluntad claro que...

Corto desenlace.

Había una vez un chico que creía en el amor a primera vista, puro, noble, sensible y alegre. Daba por entendido que cualquier gesto e interpretación de la vida era un regalo que no debía dejar de pasar. Se levantaba junto con el lucero de la mañana y se acostaba cuando cansado ya se sentía. El día a día era un regalo para él. A pesar de que tuvo una infancia severa, no dudó y siguió. Carecía de un hogar formado y convencional, fue críado por su abuela y por su mamá. Sentía el mundo muy vivo rosando su piel, las imágenes por sus ojos el vivo mundo surgiendo ante él, pero casi no había sonido para él, no le gustaba escuchar, quizá porque solo en su vida escuchaba críticas y pleitos entre las personas. No le gustaba el sonido estruondoso que salía de la boca de las personas que peliaban. Se enamoró a temprana edad, fue un gusto fuerte que lo hizo diferente. Creció pensando en como sería su vida si hubiera nacido en otro día, otra época, otro país, otra familia. No se conformaba con las s...

Lo que probablemente esté de moda ...

Recuerdan las bombas de Hiroshima y Nagazaki de la segunda guerra mundial? Bueno, probablemente alguna vez hayas sentido que quiseras hacer explotar la tercera bomba de la historia y exactamente en una cabeza de mierda. Divagaba por el facebook, cosa que hago a diario desde que es un hábito-costumbre, viendo los perfiles de mis amigos, las fotos que cuelgan o por si hay alguna novedad que no me he enterado ya que la tecnología ha tomado ventaja en la propagación de las últimas noticias y se han dejado atrás las olvidadas llamadas telefónicas para darte "el pan caliente" del día. Tenía mi mente ocupada en muchas cosas cuando derrepente veo un perfil que se me hacía conocido por la foto de su perfil, era alguien que yo conocía en realidad. Derrepente vino a mi mente un temor ¿Abro el perfil o no lo abro? De inmediato lo hice ignorando mis miedos de encontrar cosas que no me agradarían en  lo absoluto. Derrepente era su página de facebook no oficial, si! De esas p...

Una casi larga amistad de 4 años.

Erase una vez un chico que solía ser noble, ingenuo, pacífico y gentil. Le gustaba bailar y disfrutar del buen vino. No escatimaba en compartir su tiempo con los suyos ... hasta que un día la vida le dió una vuelta, lo golpeó, le robó, lo hizo llorar, lo hizo pelearse, lo drogo y él no supo manejarlo. Conoció la lujuria y la vida bohemia, cambió lo permanente por lo superficial, cerró su corazón bajo las llaves del dinero y de la indiferencia y pensó dentro de si mismo que la vida solo tenía sentido si él estaba por delante de todos. De la sierra bajó a la costa, para convertirse en lo que nunca imaginó convertirse. Erase una vez un chico con esa historia de vida y con ese chico yo solía mantener una amistad. Lo cierto es que nuestra amistad era versátil, nos adaptabamos a los tiempos y a las situaciones. Yo recuerdo aquella vez cuando lo conocí, usaba una polera blanca, un pantalón Jean, no tenia demasiado cuidado por su aspecto y era gordo; tímido hasta el punto de hablar monosílaba...

En un día como hoy

En un día como hoy Te ví a los ojos y yo ví algo raro entre los dos mientras tú mirabas el cielo me dí cuenta que estabas cansado de todos mis celos e inseguridades Pero si solo hubieras sabido la manera en que yo me sentía Realmente me encataría decírtelo pero ... parece que nunca puedo decir las cosas que de verdad necesito decir Y en un día como hoy ninguna palabra cambiaría los hechos ... Me dí cuenta que estabas cansado y hastiado de mis llamadas y mis cartas Pero si tan solo supieras todo lo que yo sentía, la forma en que sentía ... Me encantaría poder mostrártelo pero nunca pude encontrar las palabras adecuadas y no sé por qué! No puedo encontrar las palabras correctas para decírtelo Por qué? Adaptación de la canción On a Day like Today de Keane a mi propia historia personal.

Entre versos y afecto.

Tú y yo comprometidos con el tiempo y el  espacio. Anhelamos muchas cosas que son casi imposibles de lograr. La distancia nos separa y nuestras vidas se ven consumidas por el tiempo. A veces me pregunto si haría bien en abandonar este sentimiento que siento por ti, para no atarte a mi distancia y para yo no sufrir tu ausencia. A veces creo que es mejor fingir que ya no te amo, te desilusiones y te marches y busques una persona que te pueda dar mayor tiempo y cariño. No es justa la vida pero, quién dijo que lo era? Tú y yo comprometidos contra el mundo. A veces ríes, a veces lloras. Son las doce de la noche y ya me desespero por no escuchar tu voz. Suena el teléfono, ahí estás tú. Hora tras hora, deletitándome con tus bromas y cosas que no tienen sentido pero que las valoro y las estimo. Sin embargo, quiero verte sonreir, y también quiero verte feliz. Aunque todavía no lo sabes, pero te abriré un nuevo camino, aún eres niño, aún eres ingenuo. Podrás crecer sin mi a tu lado? Cua...